Mismo diagnóstico, cerebros distintos: TDAH y ansiedad en niños
Dos niños con TDAH o ansiedad pueden parecerse en el papel y funcionar muy distinto por dentro. Qué nos enseña la ciencia y cómo mirar más allá de la etiqueta.

Si tienes un hijo con TDAH, con ansiedad o con ambas cosas, seguramente lo has notado: lo que le funciona al hijo de tu amiga, con el mismo diagnóstico, a tu hijo no le sirve. No es que lo estéis haciendo mal. La etiqueta nos dice mucho, pero no nos dice cómo funciona por dentro cada niño.
Dos niños, la misma palabra
Pensemos en dos niños de diez años. Uno se levanta de la silla, interrumpe y salta de una tarea a otra sin terminar ninguna. El otro también deja los deberes a medias, pero porque se queda bloqueado, le da vueltas a si lo hará mal y acaba mirando por la ventana. En un informe, los dos pueden aparecer con «dificultades de atención». En la vida real, la conversación que necesita cada uno es muy distinta.
El TDAH y los trastornos de ansiedad son de lo más frecuente en la infancia y, además, se presentan juntos con mucha frecuencia. Eso complica las cosas: a veces la inquietud es impulsividad, a veces es nervio, y a menudo es una mezcla.
Lo que se ve en el cerebro cuando miramos con más detalle
En octubre de 2026, en Nature Mental Health, un equipo de las universidades de Iowa y Stanford analizó datos de 3.508 niños de 9 a 11 años del gran estudio estadounidense ABCD. Combinaron cómo se comunican entre sí distintas redes cerebrales (lo que se llama conectividad funcional) con pruebas cognitivas y cuestionarios de conducta.
Lo interesante es que no partieron de las etiquetas. Dejaron que los datos hablaran, y aparecieron dos ejes que atraviesan el TDAH y la ansiedad por igual. Uno tiene que ver con el control cognitivo: frenar un impulso, mantener un plan, cambiar de tarea. El otro, con la regulación de la emoción y la atención: hacia dónde se va la mente cuando algo inquieta.
A partir de esos dos ejes, los niños se repartían en tres perfiles:
- Desinhibido o «hacia fuera»: más impulsividad y conducta difícil de frenar.
- Angustiado o «hacia dentro»: más preocupación, tristeza y tensión.
- Desregulación mixta: un poco de ambos.
Cada perfil mostraba una organización de redes cerebrales y un ritmo de desarrollo diferentes. Y no fue un espejismo de una sola muestra: los mismos perfiles aparecieron en 224 niños de otra cohorte independiente. Además, en algunos casos esas huellas ya se intuían antes de que los síntomas fueran evidentes.
Qué significa (y qué no)
La idea de fondo es sencilla y, para muchas familias, liberadora: dos niños con el mismo diagnóstico pueden tener mecanismos distintos detrás, y dos niños con diagnósticos diferentes pueden compartir más de lo que parece. El diagnóstico sigue siendo útil, pero es un punto de partida, no un retrato completo.
Ahora bien, conviene no correr. Es un estudio observacional: describe patrones, no demuestra causas. Usa resonancias y modelos de inteligencia artificial que hoy son herramientas de investigación, no una prueba que se pueda pedir en la consulta. Las muestras son estadounidenses y de una franja de edad estrecha. Y que los perfiles se intuyan antes de los síntomas no significa que podamos predecir el futuro de un niño concreto.
Lo que sí nos da es un lenguaje mejor para algo que muchas familias ya intuían.
Qué puedes hacer tú
No necesitas un escáner para mirar más allá de la etiqueta. Algunas ideas:
- Pregúntate qué hay detrás de la conducta. Cuando tu hijo no termina algo, ¿es porque se lanza a otra cosa sin pensar o porque se paraliza por miedo a hacerlo mal? La respuesta cambia lo que le ayuda.
- Anota durante dos semanas. Momentos difíciles, qué pasó antes y cómo reaccionó. Esas notas valen oro para el pediatra, el psicólogo o el psiquiatra infantil.
- Habla de las dos caras con el profesional. Si hay TDAH, pregunta también por la ansiedad, y al revés. Que una no tape a la otra.
- Busca apoyos con respaldo. Para la ansiedad infantil, la terapia cognitivo-conductual tiene buena evidencia. Para las dificultades de organización del TDAH, también hay entrenamientos específicos que han mostrado beneficios. El equipo que conoce a tu hijo te ayudará a elegir.
- Compara menos. Lo que le funciona a otra familia es una pista, no una regla.
Una mirada más fina
Durante años hemos intentado meter a los niños en cajas. La ciencia empieza a mostrarnos que esas cajas tienen paredes porosas y que, dentro de cada una, cada cerebro tiene su manera de hacer las cosas. Eso no lo complica todo; nos invita a observar mejor y a ajustar la ayuda a quien tenemos delante.
Este artículo es divulgativo y no sustituye la valoración de un profesional sanitario.
En resumen
- El TDAH y la ansiedad infantil se solapan mucho, y la misma etiqueta puede esconder mecanismos distintos.
- Un análisis de más de 3.500 niños encontró tres perfiles cerebrales y de conducta (hacia fuera, hacia dentro y mixto) que cruzan los diagnósticos, aunque aún es investigación y no una prueba clínica.
- Observar qué hay detrás de cada conducta y compartirlo con los profesionales ayuda a elegir el apoyo adecuado.
Referencias
- Jiao, Y., Tong, X., Fonzo, G. A., Gotlib, I. H., Pohl, K. M., Satterthwaite, T. D., Jiang, J. y Zhang, Y. (2026). Deep learning of brain–behavior dimensions identifies transdiagnostic biotypes in youth with ADHD and anxiety disorders. Nature Mental Health. https://www.nature.com/articles/s44220-026-00740-3
- Polanczyk, G. V., Salum, G. A., Sugaya, L. S., Caye, A. y Rohde, L. A. (2015). Annual research review: a meta-analysis of the worldwide prevalence of mental disorders in children and adolescents. Journal of Child Psychology and Psychiatry, 56, 345–365. https://doi.org/10.1111/jcpp.12381
- James, A. C., Reardon, T., Soler, A., James, G. y Creswell, C. (2020). Cognitive behavioural therapy for anxiety disorders in children and adolescents. Cochrane Database of Systematic Reviews, CD013162. https://doi.org/10.1002/14651858.CD013162.pub2
- Abikoff, H. et al. (2013). Remediating organizational functioning in children with ADHD: immediate and long-term effects from a randomized controlled trial. Journal of Consulting and Clinical Psychology, 81, 113–128. https://doi.org/10.1037/a0029648
- Estudio ABCD (Adolescent Brain Cognitive Development). https://abcdstudy.org



